lunes 30 de marzo de 2009

Diablos de la Moda II

Antes ha sido un monográfico de la directora de Vogue USA, Anna Wintour. Ahora le toca el turno a los escándalos en torno al mundo de la moda: las pasarelas, las disputas, los desfases...de las modelos y los influyentes de este mundo.
Escándalos que cada vez nos dejan más indeferentes cuando los escuchamos, estamos comenzándo a vivir en un mundo en el que ya casi nada nos sorprende. En marzo de 2001 saltó a las cabeceras el caso de una chica de 15 años, que fue violada y sometida a abusos sexuales durante más de dos semanas. Las drogas y la insinuación de favores sexuales por parte de los directivos de las agencias de modelos. La cordobesa Inés Rivero, ganadora del concurso Élite, cuenta que llegó a la Agencia Élite París y uno de los empleados le sugirió que quería tener algo más con ella.

Drogas y alcohol también en manos de modelos como Naomi Campbell o Kate Moss. El intento de suicidio en Canarias de la modelo negra fue muy sonado, se la trasladó al hospital Nuestra Señora del Pino con una ingesta de más de 20 pastillas ansiolíticas mezcladas con alcohol. La felina de las pasarelas se encontraba en compañía de su entonces pareja, el bailaor Joaquín Cortés. La Campbell cambió su versión de los hechos, y negó haberse tomado más de una decena de pastillas; calificándo a los canarios como "primitivos" al no haber sido atendida en las mismas instalaciones del hotel. Una polémica más que presente en las revistas y diarios nacionales, sobretodo por las declaraciones de cargos políticos de la isla al considerar a la señorita Campbell una persona Non Grata, en palabras del entonces cabildo de Gran Canaria, José Macías.


Kate Moss y su afición a las drogas, destapada por el diario "Daily Mirror". En sus páginas encontrábamos a la maniquí consumiendo cocaína a altas horas de la madrugada. Lejos de que su imágen se víese golpeada, de hecho se vió fortalecida y le llegaron nuevos contratos de trabajo. H&M decidió entonces rescindir su contrato con ella, como imágen de la cadena. Las grandes marcas de la moda como Chanel, Dior o Rimel negaron entonces su apoyo en público, mostrándo su miedo a que su relación con la modelo pueda dañar su imágen. Contratos millonarios de la mano de la firma de marroquinería Longchamp, Bulgary, Cavalli o Calvin Klein.

Cibeles, la pasarela de nuestro país también estuvo en el punto de mira por el peso de sus modelos. No me refiero a David Delfín y sus encapuchados o las gomas en la nariz, no hablo del posicionamiento de una marca sino de polemicas reales. En 2006 arrancó la pasarela con la polémica en torno al peso de las modelos, muchas de las cuales no pasaron el exámen: 5 de las 68 chicas que se sometieron a las pruebas, no superaron la prueba, su masa corporal no alcanzaba el 18%. Como era de esperar algunas modelos se negaron rotundamente a pesarse y medirse. ¿Le temerían a algo? Según parece algunas de las más cotizadas del panorama fashion español sí: Ariadne Artiles, Eugenia Silva o Mara Español. ¿Un caché como el suyo no puede pasar por la báscula. Un día de estos desaparecen.

Diablos de la Moda I

El mundo de la moda se ve como frívolo y superficial, y no seré yo quien diga lo contrario. Un mundo difícil y lleno de polémicas. Pero lo peor de todo es que fuera de las revistas de trapillos, el estilo y el modo de vestir también son el blanco de todas las miradas.
¿Recordais la película "El diablo se viste de Prada"? Adaptación de la novela presentada por Lauren Weisberger, un ex asistente de Anna Wintour, la directora de Vogue USA. El personaje homólogo en el film, Miranda Priestly, es interpretada por Meryl Streep que borda a la mejor de las jefas bordes y propotentes. Podríamos decir que Wintour ha sido criticada en numerosas ocasiones por su modo de tratar a las personas que trabajan par ella. Dicen las malas lenguas que una vez mandó a alguien de su personal rebuscar en la basura de un fotógrafo, para encontrar una foto que no quería darla. O mandar retocar la imágen de portada de Vogue con Sienna Miller por ser "demasiado dentuda". Así es la mandamás de la Bíblia estadounidense. Lo cierto es que bajo sus diabólicas órdenes, la revista Vogue alcanzó un peso de 2.5 KG, posicionándose como la revista más importante de la historia de la moda. ‘The September issue’ así se llama el documental que grabó durante nueve meses el documentalista R.J Cutler, y que grabó con detalle la edición del pesado ejemplar. ¿El resultado? se ha presentado al Festival de Sundance y ha conseguido el Gran Premio del Jurado de Excelencia Cinematográfica.


Unos la critican (que son la mayoría) y otros la adulan por el hecho de haber impregnado la moda de elitítismo, amor por el gusto exquísito. Amanda Fortini, de la revista digital Slati apunta que no tiene ningun problema con el elitísmo de Anna Wintour, ya que es algo intrínseco del mundo de la moda. Y dice:


"Las voluminosas páginas de moda son artísticas, originales y sofisticadas, fotografiadas por talentosos artistas...La mayoría de nosotros leemos Vogue no con la intención de comprar la ropa tan cara, sino porque al hacerlo educamos nuestros ojos y afilamos nuestro gusto, de manera similar en la que degustar comida gourmet refina el paladar. Éste es un placer activado por la estética implacable de Wintour, su negación a participar en la tendencia democratizadora de la mayoría de sus competidores"


Aunque para encontrar este talentoso comentario he tenido que buscar entre la densidad de las líneas de la Web y el papel. Es difícil encontrarlo cuando una persona es el blanco de todas las críticas posibles, hasta de las asociaciones contra el maltrato a los animales. En París en octubre de 2005, fue golpeada con un pastel de tofu cuando esperaba la entrada al desfile de Chloé. Ella misma ha dicho que le han agredido tantas veces que ha perdido la cuenta.

Anna Wintour inspira hasta a los creadores de dibujos animados. ¡¡¡Mirad, mirad!!!