Pero a lo que vamos. Me invitaron a un desfile doble: Bohento y Carlota laspalas. Eso si, la invitación era del primero. Abren las puertas las jóvenes promesas que han sido seleccionados por Cibeles, de entre miles de candidatos. Bohento..o lo que es lo mismo el tándem de Cuca Ferrá y Pablo de la Torre.

¡Vamos, vamos! que aparte de estar invitada, disfruté verdaderamente de la moda creada por dos jóvenes, a los que no conozco pero a los que admiro por su trabajo. A modo de peformance, los modelos iban pasando al ritmo de la música a paso suave, sin prisas para hacer que el paladar de los espectadores se endulcen de sus texturas. Lo mejor, los diseños femeninos, sobretodo los complementos. Los bolsos eran increibles: bien armados y de fuerte personalidad. Marcel Duchamp ya hizo de lo cotidiano una obra de arte, y aquí lo volvemos a ver. La profesión minera se traduce en moda.


Las gonnas altas y muy femeninas combinadas con prendas sport, ganan puntos por doquier. Las famosas las lucen una y otra vez, si duda es una apuesta muy femenina y atemporal. Para mi nunca han pasado de moda. No quiero poner ejemplos de celebrities, que no quiero que mis gustos ofendan a los creadores.
Sport...y más. Nos muestran todo. Los vestidos de tejidos que caen, que no se adhieren al cuerpo, lo que da como resultado piezas prácticas que pueden ser usadas por todo tipo de físicos. Aunque yo personalmente creo, que las curvas dentro de estas creaciones aportan mucho más. La estrella del desfile, y por ello lo cerró es el vestido champagne, con cinturón debajo del pecho anudado. El vestido era ideal...y la modelo que lo lucía también.
Solo espero que el año que viene, acuda a un desfile como este, en el que las emociones de los diseñadores salgan en cada prenda que sale del backstage.



